13 dic. 2012

Es una verdadera calamidad pública


Me pone enfermo tanta inteligencia. Hoy todo el mundo es inteligente. No puedes ir a ninguna parte sin encontrarte con personas inteligentes. La cosa ha llegado a convertirse en una verdadera calamidad pública. ¡Ojalá tuviésemos algunos tontos!


Juan, en La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde.

1 comentario:

  1. Jajaja qué grande ^^ Nadie como Wilde para analizar la hipocresía de las "buenas costumbres" y el darse importancia de la gente de su época, y de hoy en día. Era un genio :)

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